Scherzo (1 noviembre 2007)

IMAGINACIÓN MUSICAL

La presentación de este excelente disco de la editora Ramée puede inducir a error, dado que el título y la fotografia de la portada puede hacer creer que su contenido es un compendio de canciones sobre el amor cortés. Nada más falso, pues Paschal de L'Estocart pertenece, juntamente con Claude Goudimiel y algún otro, al grupo más representativo de la música religiosa del protestantismo, llena de un ferviente contenido religioso. Aunque nacido en Noyon en la Picardie, sus creencias religiosas le llevaron a trasladarse a Ginebra, epicentro del calvinismo, donde compuso y consiguió la edición de la mayor parte de su obra, aunque su posterior solicitud de una plaza en la Abadia de Frémont pueden hacer dudar sobre los verdaderos motivos de su traslado a Ginebra, donde había una importante actividad de impresión musical en manos de calvinistas. Nada extraño, pues las idas y venidas de una o otra creencia podían estar motivadas por intereses no precisamente esperituales y no hay más que recordar a Enrique IV y su célebre "Paris bien vale una misa" para sospecharlo. En cualquier caso, todas las obras conservadas de L'Estocart son de carácter religioso, con textos de reconocidos hugonotes o calvinistas y entre ellas los 150 Salmos de David en traducciones de Clément Marot, texto religioso favorito de los que Goudimiel llegó a escribir hasta cuatro versiones distintas.
L'Estocart organizó su obra impresa en grandes ciclos, pues además de los citados 150 Salmos de David, contiene los 126 Quatrains du Sieur de Bibrac y dos libros de Octonaires. La excepción la constituye las Sacrae Cantiones, cuyo título inicial Meslange de chançons latines et françoises. Según se informa en la carpetilla del disco, el registro de las canciones incluidas en él está realizado a partir de una reciente edición basada en el único manuscrito que se conserva de las mismas en los archivos de Valladolid, aunque no especifican en cuál.
Algunas de estas canciones sacras son contrafacta de otras de carácter secular, practica corriente en la época para dar carácter religioso a conocidas melodías seculares y una de ellas puede ser la titulada Deux cœurs aimants, que da título al disco. Destaca dentro de la grabación la Ode en douze parties que responde al afán de L'Estocart de integrar su obra en ciclos, aunque el resto son canciones aisladas, cantadas en francés y tan sólo las tres últimas con texto latino. La interpretación que lleva a cabo el conjunto vocal Ludus Modalis, integrado por dos sopranos, dos contraltos, tres tenores y tres bajos es sumamente entonada y transparante, poniendo de manifiesto la gran imaginación musical del compositor que recuerda, en cierta medida, la del gran Orlando de Lasso. Grabada en la Abadía de Valloires, la dulce reverberación sonora contribuye a crear el ambiente conveniente para el contenido de las obras. Un disco muy recomendable para ampliar el conocimiento de un compositor poco frecuentado, pero que no desmerece en absoluto de sus más notables contemporáneos.

José Luis Fernández