ABC (20-26.01. 2007)

En la Europa de mediados del siglo XVIII, los hermanos Josep y Joan Baptista Pla fueron un curioso ejemplo de músicos itinerantes (los dos eran grandes virtuosos del oboe) que actuaron conjuntamente en las Cortes y las salas de conciertos de toda Europa. Parte de su producción la compusieron a cuatro manos para sus actuaciones. Es el caso de los tríos para dos oboes y bajo continuo (Londres, 1754), escritos según los cánones del estilo galante entonces en boga. Aquí se incluyen cuatro de ellos, junto a una sonata para oboe y otra para el oído y exigentes para el intérprete, quo se benefician del timbre carnoso de los oboes barrocos, espléndidamente tocados por el conjunto Rossi Piceno.

S. R.